El 6 de diciembre de 2023 se publicó en el BOE un Reglamento (Real Decreto 1007/2023) que viene a exigir una adaptación en los Sistemas informáticos de facturación para evitar que puedan ser manipulables (por ejemplo, para evitar que un registro de facturación pueda ser eliminado y sustituido por otro, con el fin de que siempre quede trazabilidad de los errores) y, a su vez, se prevé algún cambio en el contenido de las facturas (i.e. inclusión de un código QR que permita leer los datos de la factura).

Las empresas deben tener sus sistemas adaptados antes del 1 de julio de 2025 y, además, los fabricantes del software tendrán que certificar dicha adaptación con una declaración responsable.

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